Consejo Regulador Denominación de Origen

Ribera del Duero

La función principal del Consejo Regulador de la DOC Ribera del Duero es avalar con su sello la autenticidad de los vinos de esta Denominación de Origen, asegurando al consumidor que cada botella, que lleva una contraetiqueta numerada, ha superado rigurosos controles antes de llegar a sus copas.

Esta es la fase final de las tareas de control de calidad que realizan y que comienza vigilando la producción máxima reglamentaria permitida en la zona: 7.000 kg de uva por hectárea (con un rendimiento medio histórico que se sitúa en el entorno de los 4.100 kg/ha). Continúa en la elaboración de los vinos, asegurando el uso correcto de las variedades de uva autorizadas y que los caldos superen un proceso de calificación antes de llegar al mercado con el sello de la DOC. Además, desarrollan una intensa actividad promocional genérica, y colaboran e investigan con entidades públicas y privadas para la mejora cualitativa de las viñas y vinos de la DOC Ribera del Duero.

El primer Acta que se recoge en los libros del Consejo Regulador data del 23 de julio de 1980, fecha en la que este Organismo actuaba con carácter provisional.

Dos años después, el 21 de julio de 1982, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación otorgó a la Ribera del Duero la Denominación de Origen y aprobó su primer Reglamento.

Desde entonces, la puesta en marcha de nuevas prácticas de cultivo, la introducción de las más modernas tecnologías para la elaboración del vino y los rigurosos procesos de control aplicados desde el Consejo Regulador han hecho de la Ribera del Duero un sinónimo de calidad.

CLIMA, SUELO, GEOLOGÍA

Características climatológicas:

Las condiciones climatológicas específicas que caracterizan el cultivo de la vid en la Ribera del Duero tienen gran influencia a lo largo del ciclo vegetativo de las viñas, desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de la planta y la maduración de la uva.

De esas especiales condiciones depende, en gran medida, la calidad de los caldos obtenidos.

La climatología de la Ribera del Duero se caracteriza, en líneas generales, por una pluviometría moderada-baja (400-600 mm como promedio de lluvia al año) que, unida a sus veranos secos e inviernos largos y rigurosos, y con acusadas oscilaciones térmicas a lo largo de las estaciones, la enmarcan dentro de un clima mediterráneo cuyo carácter primordial es la continentalidad.

Ver datos climatológicos de finca Trus en Piñel de abajo.

Características geológicas:

La Ribera del Duero se localiza en la gran meseta septentrional de la Península Ibérica, formada por un gran zócalo antiguo arrasado y, en parte, recubierto por sedimentos terciarios. El mayor volumen de estos sedimentos está constituido por capas más o menos lenticulares de arenas limosas o arcillosas, y destaca la alternancia de capas, tanto de calizas como de margas e, incluso, de concreciones calcáreas.
La cuenca ribereña, formada durante el Mioceno, presenta niveles horizontales, suavemente ondulados, limitados por la erosión diferencial y convertidos hoy al estado de penillanura. El relieve de la zona oscila entre las lomas interfluviales, con cotas de 911 metros, y los valles, con una altura topográfica situada entre los 750 y 850 metros.

VARIEDADES AUTORIZADAS

La producción máxima reglamentaria admitida por hectárea es de 7.000 kg. La uva procedente de parcelas cuyos rendimientos sean superiores a este límite autorizado no puede ser utilizada en la elaboración de vinos protegidos por la Denominación de Origen Ribera del Duero.

TEMPRANILLO

Características vitícolas:

Excepcional adaptación.

Seno peciolar cerrado, envés arañoso-velludo. Racimos compactos de doble hombro y tamaño medio.

Características organolépticas:

Vinos de fuerte coloración violácea. Destacan aromas a mora que se conjuntan con frutos negros del bosque. Tanino estructurado a dulce en sobremaduración, acidez media.

CABERNET-SAUVIGNON

Características vitícolas:

Adaptación buena. Seno peciolar abierto en ‘U’, envés poco arañoso-velludo. Racimos pequeños y compactos con bayas pequeñas y esféricas. Brotación tardía.

Características organolépticas:

Vinos de alta acidez. Destacan aromas a pimiento verde, que pasan a frutos negros en sobremaduración. Tanino acusado.

MERLOT

Características vitícolas:

Adaptación media, difícil cuajado, escasa producción. Hojas medianas de seno peciolar abierto, envés arañoso y peciolo gabro. Racimos medios y sueltos de bayas medio azuladas. Maduración tardía.

Características organolépticas:

Vino de acidez media. Destacan aromas de fruta negra conjuntada con matices de frutos secos. Tanino medio.

MALBEC

Características vitícolas:

Adaptación media, poca producción. Hojas muy grandes orbiculares, con seno peciolar de bordes tangentes y envés arañoso en ovillo. Racimos medios, sueltos de pedúnculos y pedicelos rojizos y bayas pequeñas. Brotación tardía.

Características organolépticas:

Vino de acidez alta, destacan aromas de fruta negra conjuntada con matices de balsámicos mentolados. Tanino medio.

GARNACHA TINTA

Características vitícolas:

Adaptación muy buena, alta producción, bajo grado. Hojas grandes orbículo-cuneiformes de seno peciolar frecuentemente abierto en ‘V’. Nervios y peciolos verdes, racimos medios, compactos y de maduración muy tardía.

Características organolépticas:

Vinos aromáticos en los que predomina la fresa madura, de escaso color y acidez media. Tanino medio. Potencial oxidativo alto.

ALBILLO

Características vitícolas:

Adaptación muy buena, pronta maduración, media producción, grado medio como variedad blanca. Porte erguido, color de epidermis amarillo pardo. Hojas coriformes de seno peciolar frecuentemente abierto en ‘U’. Envés arañoso, de nervios velludos y peciolo glabro. Racimos medios, sueltos con bayas doradas de piel muy fina.

Características organolépticas:

Vinos aromáticos en los que predominan las frutas de pepita y hueso, manzana y melocotón, de color muy sutil, entre el amarillo paja pálido y el pálido acerado. Acidez media.

VINOS

TINTOS

Se elaboran con un mínimo del 75% de la variedad Tempranillo, también conocida como Tinta del País o Tinto Fino. En cualquier caso, la participación en estos vinos de la variedad Tinta del País, sola o junto con Cabernet-Sauvignon, Merlot y Malbec, no deberá ser inferior al 95%.

En consecuencia, la variedad Garnacha tinta, al igual que la Albillo, no se puede utilizar en más de un 5% para la elaboración de estos vinos.

CONTRAETIQUETAS

Cada botella de Ribera del Duero es exclusiva. Su interior alberga un vino inimitable que ha superado rigurosos controles antes de llegar a los consumidores.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero avala con su sello y una contraetiqueta numerada la autenticidad y calidad de los vinos amparados. Estos distintivos permiten garantizar, de la forma más segura y fiable, su producción y comercialización.

Son únicas e infalsificables. Cada contraetiqueta de la Denominación de Origen Ribera del Duero aporta una serie de medidas de seguridad que hacen prácticamente imposible una reproducción ilícita de la misma.

Existen cinco contraetiquetas diferenciadas mediante un código de color para cada tipo de vino.

Tinto joven

Vino sin permanencia en madera o con un paso por barrica inferior a 12 meses. Llega al mercado pocos meses después de la vendimia.

Tinto Crianza

Vino que ha permanecido un mínimo de 12 meses en barrica de roble y se comercializa con posterioridad al 1 de octubre del segundo año tras la vendimia.

Tinto Reserva

Es un vino con 36 meses de envejecimiento entre barrica y botella, cumpliendo un mínimo de 12 meses en barrica. Llega al mercado con posterioridad al 1 de octubre del tercer año tras la vendimia.

Tinto Gran Reserva

Es un vino con 60 meses de envejecimiento entre barrica y botella, cumpliendo un mínimo de 24 meses en barrica. Llega al mercado con posterioridad al 1 de octubre del quinto año tras la vendimia.

Tinto joven

La elaboración de los vinos rosados se efectúa con un mínimo del 50% de las variedades de uva tinta autorizadas.